La liofilización es la tecnología que está detrás de cada producto Pomona. Es lo que nos permite transformar fruta fresca en un alimento crocante, 100% natural y con más de dos años de vida útil, sin perder nada en el camino.
Es una técnica de conservación que elimina el agua del alimento mediante sublimación: el agua pasa directamente de sólido a vapor, sin convertirse nunca en líquido. Ese detalle es la clave de todo, porque es lo que permite conservar intactos el sabor, el aroma, el color y los nutrientes del producto fresco.
El proceso ocurre en tres etapas:
Así el alimento se seca sin "cocinarse". A diferencia del deshidratado tradicional, que aplica calor y altera el producto, la liofilización conserva la fruta prácticamente como era: misma forma, mismo color, mismo sabor, pero ahora crocante y liviana.
Este método fue desarrollado originalmente por la NASA para llevar alimentos al espacio, y hoy es considerado uno de los sistemas más eficaces de conservación. Al eliminar el agua, impide el desarrollo de los microorganismos que deterioran los alimentos: por eso extiende la vida útil a más de dos años, sin necesidad de refrigeración, conservantes ni aditivos.


